Buenas tardes. ¡Este año 2014 es el año de los estrenos!
Me estreno con un blog, Descubriendo el
EIR, relatos de una residente de matrona, y otro de mis estrenos unido a este, es
que en un poco menos de un mes, estaré eligiendo mi plaza como Enfermera
Interna Residente, no sé donde, pero sé que una es ya mía!
Toda esta locura, por que presentarse al
EIR, digan lo que digan, es una locura, comenzó hace ya casi tres años, durante
la carrera, cuando realizando las practicas en la planta de partos me enamore
de esta profesión, más aún todavía que de la profesión de enfermería que me
apasiona.
Y es que fue mi mejor rotación de
prácticas, sin dudarlo, en la que todavía me acuerdo cuando después de ver el
primer parto me puse a llorar de emoción (y en los siguiente porque me contuve
que si no...jaja), porque ver traer una vida al mundo es una de las cosas más
bonitas que se puede hacer y estoy deseando sentir esa sensación en primera
persona, porque a día de hoy haya madres de las que acompañe en ese día tan
especial, se paran a saludarme, se acuerdan de mi nombre, de lo que hice, que
no fue más que estar con ellas, ayudando y apoyando en lo posible, y aún para
ellas aquel día fui importante y que me recuerden a día de hoy, me pone los
pelos de punta, porque recuerdo con mucho cariño a una de ellas en especial que
le seguí toda la semana que estuvo ingresada y me quede hasta media noche a que
diera a luz a aquella preciosidad que se resistía a salir y nunca se me
olvidaran sus palabras nada más tener a su hija en brazos: Mira xxxxx, ella ha
te ayudo a estar aquí y algún día ayudara a muchas mujeres porque estoy
convencida de que va ser matrona! ¡Y ese fue el empujón final que termino
por decidirme a lanzarme a esta locura!
Decidí presentarme en cuanto acabara la
carrera y así fue, antes de acabar ya me había apuntado a una academia para en
cuanto presentara el trabajo fin de grado, dedicarme a jornada completa, día
tras día, semana tras semana, con constancia, mucha constancia, muchas horas,
muchos enfados, muchos cambios de humor, muchos ¡yo puedo!, seguidos de
¡imposible, esto es imposible! y así unos cuantos meses de mi vida, reservo
alguna entrada para contar el pre-examen y el casi peor post-examen y para
contaros porque desde hace poco creo en las señales que te manda la vida.
Mientras estudia me decía, si lo saco, me
apetece mucho hacerme un blog para ir contándole a la gente y a mí misma, el
día a día, como me siento, lo que voy descubriendo, etc... y como supongo que
en mi casa no me voy a poder quedar, para que los míos tengan otra manera de
saber de mi y de cómo me siento, lo que pienso, de mis emociones, de mis alegrías,
mis dudas,... una manera distinta de abrirme a ellos y a todos los que queráis
acompañarme.
Y aquí estoy, escribiendo mi primera
entrada, de bienvenida, con un pequeño resumen de la locura que ha sido esto y
del porque decidi hacerme matrona, aunque todos los que hayáis pasado por esto
o por algún tipo de oposición sabréis perfectamente de lo que hablo, así que no
quiero centrarme en como de duro o no fue llegar hasta aquí, si no esto es un
punto y seguido a todas las experiencias, emociones, vivencias, logros (y
fracasos) que me vaya encontrando en estos dos años que ansiosa estoy de que en
mayo, a finales, empiecen!
A los que estáis empezando de cero o
volviendo a intentarlo, solo deciros: CONSTANCIA, antes de hacerlo,
mentalizaros y con fuerza de voluntad, muchas horas, mucha constancia (y suerte
el día del examen, no vamos a obviar que tiene un buen % en este examen la
suerte), ¡se puede!
Os dejo, me voy a hacer la lista de
preferencias de hospitales para usarla el 10 de abril en Madrid! : )
Un beso,
Fdo: descubriendo el EIR.
